Elly Sienkiewicz

Fecha:Octubre 3, 2012 Categoría

 

Es uno de los estilos de Quilt más admirados y reconocidos instantáneamente debido a que están confeccionadas con motivos de aplicación sumamente elaborados y diseños complicados. Los patrones simbólicos de estas Quilts por lo general narran la historia de aquellos que las crearon así como sus vidas y los eventos que marcaron las mismas. Y pese a que muchas partes de esta historia permanecen sin explicaciones, éste género de colchas ha sido estudiado a través de los años y por supuesto copiado.

 

La manufactura textil cobró gran auge a principios del siglo 19 lo que dio como resultado que las mujeres ya no tuvieran que hilar su propia tela. A partir de 1820 se hizo una tradición que las mujeres contaran con un álbum de visitas en su casa donde los invitados firmaran y tal vez escribieran un pensamiento o frase inspiradora. Algunas revistas de la época incluso publicaban una sección con frases y poemas que muchos reproducían en estos cuadernos. En 1840 apareció una tinta cuya fórmula la hacía indeleble y no se corría en las telas, por lo que muchas mujeres optaron por autografiar sus colchas. El estilo Baltimore Album Quilt floreció entre 1840 y 1850 y en cantidad de ocasiones, cada cuadro era elaborado por una persona distinta. Casi siempre esta colcha se hacía para regalar a una pareja de novios. Por lo general predominan los colores primarios, especialmente el rojo y el verde sobre un fondo blanco o crema. En ellas se encuentran varios motivos: florales, animales, religiosos y patrióticos. Gran cantidad de habitantes de Baltimore eran de ascendencia alemana por lo que las colchas recibían también la influencia del arte popular alemán especialmente el scherenschnitte que es una técnica muy elaborada de recorte de siluetas en papel.

 

Existen muchos ejemplos firmados y fechados que han sido muy útiles para determinar quienes hicieron un trabajo tan extraordinario. La gran mayoría de estas colchas se relacionan con mujeres pertenecientes a la Iglesia Metodista. La costumbre de este grupo religioso era de ir “rotando” a su pastor dentro de las distintas comunidades cada domingo. Muchas de estas mujeres acudían a otros templos siguiendo el discurso de inspiración de un cierto pastor y fue de esta forma que se creó una increíble receta respecto al intercambio de patrones. Elly Sienkiewicz experta en Baltimore Quilts escribe que lo que más le apasiona es la sensación de que estas colchas contienen un lenguaje sin palabras. A través de complejas búsquedas, llegó a traducir mucho de este intencionado lenguaje simbólico que conecta fraternidades y grupos religiosos.

 

Al estudiar profundamente estos símbolos determinó que los cuadros que se repiten con más frecuencia son los de mayor importancia. Entre ellos la Rosa de Sharon indica amor romántico, la cornucopia representa la abundancia, las piñas entrecruzadas significan la vida provechosa. Los botones de rosa significan pureza, el roble es asociado con la hospitalidad, la estabilidad, la fuerza de la fe y la virtud, y las ramas de roble entrecruzadas, hojas de roble y bellotas simbolizan la victoria, la fortaleza y la inmortalidad.
Esta información fue tomada de la revista trimestral Quilts A World of Beauty Spring 2008 publicada por la International Quilt Association

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